· Manifiesto
No es decoración.
Es tu energía
hecha materia.
Cada cristal que integro en tu luna no está puesto por estética. Está
elegido porque habla de ti.
El cuarzo rosa trabaja el amor y la apertura del corazón. La amatista
conecta con la intuición y la calma mental. El citrino activa la energía,
la confianza y la abundancia. Cada uno vibra en una frecuencia distinta,
igual que cada chakra, igual que cada elemento.
"Por eso antes de elegir el cristal, te leo. Leo tu elemento, lo que
necesitas equilibrar, lo que quieres potenciar. Y desde ahí, la piedra
encuentra su lugar en la obra."
Cuando tu luna llega a casa, algo cambia. No de golpe, pero se nota. Hay
personas que me dicen que la miran cada mañana y algo en ellas se asienta.
Otras que sienten que su espacio por fin las representa. Que ya no es una
casa bonita: es su casa.
Eso es lo que ocurre cuando tu energía toma forma física.